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Murcia, Mayo 2004.
Cuentan, que en los oscuros años de la alta
edad media, hubo unos monjes que de forma paciente, día a día,
fueron copiando libros a mano y pasaron a ser un eslabón clave
en el traspaso de la cultura.
La Fundación Jesús Abandonado ha contado
con su particular amanuense del siglo XXI, que ha ido pasando de forma
paciente cada una de las fichas a la base de datos. A él, Francisco
Egea, de forma especial, y a los que a lo largo de los años las
rellenaron, les corresponde el mérito de la información
que se acompaña.
Notas:
Hemos de manifestar una salvedad en lo que hace referencia a la identidad
y el lugar de origen de las personas procedente del subsáhara.
En ocasiones hemos comprobado que no son ciertas; no conviene olvidar
que la legislación vigente es más fácil de trampear,
en ausencia de documentación.
La estadística viene referida sobre las personas que han salido
del centro; esto conlleva un mínimo desajuste, inferior al 0,5%,
motivado por las personas que permanecen el último día
del año.
1.- Origen y Evolución de la
Institución.
2.- Trayectoria de la actividad.
3.- Articulación presente y proyecto
de futuro.
4.- Perfil de los usuarios.
5.- Consideración final.
1.-
Origen y Evolución de la Institución.
El movimiento
J.A. tiene su origen en Andalucía. Su fundador, Dn. Isidoro Carrasco,
un sacerdote secular, cifra su inicio en la Navidad del año 1.972.
Se trata de una
iniciativa cristiana ante la aparición de personas en la calle,
que en teoría no son campo de nadie y que tienen una connotación
común, el abandono.
Esta es la razón
por la que no se puede identificar como un movimiento en el campo de
los transeúntes, el proyecto inicial va más lejos y no
diferencia un sector concreto en el que intervenir.
La iniciativa tiene
como fines:
a) Crear y servir
residencias en las que acoger a todo tipo de abandonados.
b) Brindar una
experiencia de tipo comunitario, temporalmente, al que lo desee.
El nombre lo obtiene
de la frase que expresa Jesús en la cruz, un claro sentimiento
de abandono, tal y como la cita el evangelio.
El fundador, en
un libro que publica sobre los diez años de vida de la entidad,
cita que la obra de Murcia se inaugura en la Navidad del año
1.978 y se sitúa en la Calle San Juan de Dios, nº1.
El local inicial,
una superficie de unos 150 metros cuadrados, que permitía colocar
30 camas, en literas de 4, se desborda enseguida y urge buscar un nuevo
espacio.
La promesa de entrega
de todo el edificio – antiguo colegio -, nos estamos refiriendo
al edificio conocido en la actualidad como Tienda Asilo, se iba demorando
y ante la presión de la demanda, se plantea un nuevo lugar.
Dn. Antonio Pérez,
Cronista Oficial de la Región de Murcia, cuenta que en Diciembre
de 1979, la Asociación de Fieles de Jesús Abandonado,
nombre oficial de la organización, consigue de la Congregación
Religiosa de María Reparadora la cesión de parte del convento
que las hermanas tienen en la C/ Condestable de Murcia, para poder desplazar
la actividad a ese local.
Es al año
siguiente cuando ambas instituciones pactan la entrega total del edificio.
El fundador menciona un contrato de opción de compra del inmueble,
pero por lo que sabemos del presente, el mismo no tuvo lugar.
Las religiosas
proceden a la venta del edificio y se pacta la construcción de
uno nuevo a las afueras de Murcia; a cambio, Jesús Abandonado
dejará libre el espacio que en esos momentos ocupa.
En Julio del año
1.992 se pone en marcha el nuevo edificio de la Carretera de Santa Catalina
y continúa el comedor de la Tienda Asilo.
A todo esto de
los dos matrimonios que había al frente del proyecto, se reduce
a uno y cuando este manifiesta que quiere dejar la Asociación
de fieles, el Obispado busca una alternativa jurídica para la
entidad con la propuesta de una Fundación. Es el 11 de diciembre
de 1987 cuando se da forma oficial a este paso.
En el año
1.992, para ser más exactos, el día 7 de Julio, Monseñor
Javier Azagra, aprueba definitivamente los estatutos de la Fundación.
En este mismo año,
en el mes de Julio, se pasan los centros de transeúntes y residentes
al edificio nuevo en la Carretera de Santa Catalina y se instala el
comedor social en la sede actual, Calle Baraundillo nº 2.
Desde el año
1.992 la FJA ha venido realizando modificaciones y ampliaciones en sus
recursos. Ahora bien, como entidad jurídica no ha experimentado
cambio alguno, los estatutos iniciales continúan vigentes. Se
ha producido algún cambio en la composición del patronato,
pero el grueso del mismo no ha variado.
A nivel funcional
se ha experimentado un cambio bastante significativo, pues la idea inicial
de la Fundación, que se articulaba en torno a la acción
conjunta de residentes y voluntarios, sin perderse, lo cierto es que
por el volumen de servicios y por la complejidad de la población
atendida, el peso más significativo de los servicios que se prestan,
cualificados y no cualificados, así como la dirección
está llevado por profesionales, con el refuerzo de voluntarios
y residentes.
El Patronato sigue
siendo el órgano de gobierno de la Fundación y mantiene
como áreas de su competencia:
• Representación.
• Relaciones Institucionales.
• Economía.
• Política laboral.
• Obras y Mantenimiento.
• Voluntariado, dividido por áreas:
• Acompañamiento
y Ayuda a domicilio
• Imagen externa de la Fundación.
• Area de Salud.
• Coordinación de talleres.
• Ocio y tiempo libre.
2.-
Trayectoria de la actividad.
Respecto a la actividad
un primer comentario a indicar hace referencia a la capacidad del centro
de acogida, pues no ha sido siempre la misma.
• En la primera fase se habla de 30 plazas.
• Desconocemos el volumen de plazas en el edificio viejo.
• El nuevo recurso, 1992, nació con 78 plazas.
• Por la presión de la demanda en los 90 se llegaron a
ubicar hasta 100.
• En mayo del 2002, se amplió la dotación a 145.
Evolución de la actividad
| Año
|
Usuarios
|
Estancias
|
Est.
Media |
| 1985 |
1.298 |
10.351 |
8 |
| 1986 |
1.447
|
8.563 |
6 |
| 1987 |
1.274
|
8.562 |
6,7 |
| 1988 |
1.162
|
8.432
|
7,3 |
| 1989 |
781
|
8.231
|
10,5 |
| 1990 |
1.281
|
9.766
|
7,6 |
| 1991 |
1.305
|
9.691 |
7,4 |
| 1992 |
1.101 |
8.835 |
8 |
| 1993 |
1.424
|
8.653
|
6 |
| 1994 |
1.558
|
7.692
|
5 |
| 1995 |
1.735
|
8.685 |
5 |
| 1996 |
1.696
|
10.894
|
6,4 |
| 1997 |
2.507
|
11.076 |
4,4 |
| 1998 |
3.601
|
12.202
|
3,4 |
| 1999 |
2.230
|
15.115 |
6,8 |
| 2000 |
4.259
|
23.960 |
5,6 |
| 2001 |
3.169
|
24.207 |
7,6 |
| 2002 |
3.690
|
28.608
|
7,8 |
| 2003 |
4.721
|
33.977
|
7,2 |
Usuarios.
• Hay un
primer bloque de años 1.985/96 donde los parámetros presentan
una realidad de oscilación, con un mínimo de 781 personas
atendidas en 1.989 y un máximo de 1.735 en el año 1.995.
Estamos hablando de un salto de casi el 250%, cifra más que considerable.
Hecha esta salvedad, se observa una mayoría de años en
que la oscilación al alza o a la baja, se mueve en unos porcentajes
menores.
• No tenemos elementos para valorar el por qué de la caída
de la actividad en el año 1.989
• El año
1.997 abre las puertas a un nuevo ciclo en el número de usuarios,
donde se dobla y triplica las cifras medias de la primera etapa.
• Los años
2.000, están en otra órbita, se ha producido un salto
cuantitativo total.
Estancias.
• El año
1.985 presenta una volumen de estancias superior al de los años
diez años posteriores. Será en el año 1.996 cuando
se supere la cifra inicial de estancias ocupadas. El resto de años,
la situación presenta oscilaciones, si bien 6 años presentan
unas cifras muy parecidas.
• Hecho curioso
el del año 1.989, con una caída muy pronunciada en el
número de usuarios, las estancias no presentan la caída
correspondiente
• El periodo
1.997/99 presenta un primer salto en el aumento de actividad.
• A partir
del año 2000, la evolución de las cifras de estancias,
no tienen nada que ver con la historia anterior de la Fundación,
las cifras se disparan. En el espacio de 8 años, el incremento
supera el 300%.
Estancia media.
• Trayectoria
errática en este indicador, con etapas de aumento y otras de
disminución, sin que podamos indicar un elemento técnico
que lo explique. Sí queremos remarcar la coincidencia de que
en los años con menor número de usuarios, la estancia
media presenta una tendencia al incremento. El año 1.989 se convierte
en este tema en ejemplar, el bajo número de usuarios, se solventa
con una aumento de la estancia media.
• También
se presenta el fenómeno de años que se incrementa el número
de usuarios y la estancia media presenta una tendencia a la baja 1.992/95.
• Sí
se observa una tendencia más coherente en el período 1.999/2.003
con una cifra en torno a los 7 días de estancia media de los
usuarios.
La estancia
media, en un centro de atención a transeúntes suele ser
un factor cualitativo limitado, pero factor cualitativo. A este nivel,
cabe indicar que en la Fundación Jesús Abandonado, no
ha habido un criterio asistencial preponderante. No obstante, se observa
que en los últimos años, se camina en una línea
más coherente.
Evolución de las reincidencias
| Año
|
Usuarios
|
Nuevos |
Reincidentes |
| 1985 |
1.298 |
63,3%
|
26,7% |
| 1986 |
1.447
|
50,7% |
49,3% |
| 1987 |
1.274
|
39,3% |
60,7% |
| 1988 |
1.162
|
37,2%
|
62,8% |
| 1989 |
781
|
28,4% |
71,6% |
| 1990 |
1.281
|
34,9% |
65,1% |
| 1991 |
1.305
|
41,7%
|
58,3% |
| 1992 |
1.101 |
46,3% |
53,7% |
| 1993 |
1.424
|
55,3% |
44,7% |
| 1994 |
1.558
|
52,7%
|
47,3% |
| 1995 |
1.735
|
51,1%
|
48,9% |
| 1996 |
1.696
|
52,2% |
47,8% |
| 1997 |
2.507
|
58,9%
|
41,1% |
| 1998 |
3.601
|
55,4%
|
44,6% |
| 1999 |
2.230
|
63,6%
|
36,4% |
| 2000 |
4.259
|
78,3%
|
21,7% |
| 2001 |
3.169
|
75,4% |
24,6% |
| 2002 |
3.690
|
70,7%
|
29,3% |
| 2003 |
4.721
|
72,2%
|
27,8% |
• Periodo
1.985/86. Es recomendable, desde un criterio técnico, no concederle
mucha significación a estos dato, pues estamos en el inicio y
por tanto el factor reincidencia carece de significación.
• Periodo
1.987/92. La presencia de personas reincidentes en el recurso es alta,
con un año punta en el 1.989 en que se supera el 70%.
• Periodo
1.993/99. Progresivo decremento de las reincidencias, paulatino, con
alguna oscilación, pero a final del siglo XX, la reincidencia
ya no alcanza el 40%.
• Años
2.000 y siguientes. Importante salto inicial en la caída de las
reincidencias, que paulatinamente se ha ido recuperando, si bien la
cifra final no alcanza el 30%.
Curiosa evolución
la de las reincidencias en la Fundación Jesús Abandonado,
con una primera fase en que los usuarios se quedaban estables en torno
a la obra, que con el paso del tiempo se ha ido rompiendo.
La escasa incidencia
de las reiteraciones en ingresos en los últimos años,
no creemos que deba interpretarse como un éxito de intervención
profesional, la respuesta puede estar más de la mano de la alta
rotación de usuarios.
Análisis
de las reincidencias
| Año
|
Españoles |
Reincidencias |
Extranjeros |
Reincidencias |
| 1985 |
94,2%
|
--- |
--- |
--- |
| 1986 |
94,7% |
--- |
--- |
--- |
| 1987 |
96,1%
|
57,9%
|
3,9%
|
1,9% |
| 1988 |
92,5%
|
59,1%
|
7,5%
|
2,9% |
| 1989 |
80,4% |
61,2%
|
19,6%
|
4,7% |
| 1990 |
91,6%
|
60,4%
|
8,4%
|
3,6% |
| 1991 |
87,8% |
54,1% |
12,2%
|
3,2% |
| 1992 |
88,1%
|
50,1%
|
11,9% |
2,3% |
| 1993 |
81,3%
|
40,5%
|
18,7%
|
2,8% |
| 1994 |
76,2% |
40,9% |
23,8%
|
5,8% |
| 1995 |
74,4%
|
41,1%
|
25,6%
|
6,8% |
| 1996 |
71,3%
|
38,8%
|
28,7%
|
8,1% |
| 1997 |
53,1%
|
29,4%
|
46,9%
|
10,8% |
| 1998 |
36,4% |
22,3% |
63,6%
|
22,1% |
| 1999 |
32,2%
|
18,9%
|
67,8%
|
17,1% |
| 2000 |
21,4%
|
6,4%
|
78,6%
|
14,4% |
| 2001 |
21,1% |
8,6%
|
78,9% |
16,6% |
| 2002 |
19,7%
|
9,3%
|
80,3% |
18,7% |
| 2003 |
20,4% |
10,1% |
79,6% |
16,6% |
En el cuadro adjunto
hacemos una comparación de la reincidencia en relación
al lugar de procedencia. Todas las cifras están expresadas en
proporción a la cifra total de usuarios.
• Un dato
resulta bastante notorio, la reincidencia es muy inferior entre la población
extranjera.
• El año
con mayor reincidencia entre la población extranjera, 1998, su
peso proporcional es el mismo que en la población española,
con la salvedad, de que la población extranjera, en ese año,
casi dobla a la nacional.
• Si comparamos
los años 1989 y 2002, nos encontramos el hecho de que en el primero
de los años, el porcentaje de españoles fue ligeramente
superior al 80%, con una presencia de reincidencias que superaba el
60%. En el año 2002, la presencia de extranjeros superaba el
80% y la incidencia de reincidentes no alcanzaba el 19%.
• También
debemos remarcar, que con el paso de los años, de la misma manera
que ha ido disminuyendo la presencia de ciudadanos españoles,
ha disminuido de forma considerable la reincidencia de los mismos.
• Por el
contrario, en la presencia de los ciudadanos extranjeros, si bien se
nota un incremento de reincidencias con el paso del tiempo, el aumento
presenta signos de estancamiento en los últimos años.
• El año
1998, presenta un dato excepcional en la reincidencia de los extranjeros,
coinciden el aumento de reincidencias y la disminución de la
estancia media, que no se ha vuelto a repetir y que desconocemos la
razón del mismo.
Hay un tema
sobre las reincidencias que sí se pueden indicar:
Cuando el colectivo
de personas atendidas era mayoritariamente españolas, es evidente
que las mismas quedaban muy vinculadas al centro de servicios sociales,
con continuas reiteración de ingresos.
El colectivo
de ciudadanos nacidos fuera de España, es evidente que tienen
el centro de acogida como un lugar de paso; si bien, hay una parte,
no desdeñable, que da signos de que el centro forma parte imprescindible
en su vida, ni que sea de forma temporal.
Que este colectivo
de personas, esté acercándose al 20% de los usuarios de
la fundación, no es una cifra a desdeñar, máxime
si tenemos en cuenta que estamos hablando de cifras absolutas de varios
miles.
Lugar de procedencia.
| Año
|
Españoles |
Europa |
África |
América |
| 1985 |
94,2%
|
3,2%
|
2,1%
|
0,5% |
| 1986 |
94,7% |
2,3%
|
2,2%
|
0,8% |
| 1987 |
96,1%
|
2,1%
|
1,3% |
0,5% |
| 1988 |
92,5%
|
4,6% |
2,2% |
0,7% |
| 1989 |
80,4% |
8,8% |
10,1%
|
0,7% |
| 1990 |
91,6%
|
4,1%
|
2,5%
|
1,8% |
| 1991 |
87,8% |
8,2%
|
3,4%
|
0,5% |
| 1992 |
88,1%
|
7,7%
|
2,9%
|
1,2% |
| 1993 |
81,3%
|
9,5%
|
8,2%
|
0,8% |
| 1994 |
76,2% |
11,8%
|
10,5%
|
1,2% |
| 1995 |
74,4%
|
13,8%
|
10,5%
|
0,8% |
| 1996 |
71,3%
|
12,3% |
14,6% |
1,2% |
| 1997 |
53,1%
|
11,2%
|
33,1%
|
1,2% |
| 1998 |
36,4% |
8,2%
|
52,8% |
0,7% |
| 1999 |
32,2%
|
32,1%
|
29,6%
|
3,9% |
| 2000 |
21,4%
|
35,1% |
34,9% |
7,8% |
| 2001 |
21,1% |
29,2%
|
45,3%
|
4,1% |
| 2002 |
19,7%
|
35,7%
|
41,3%
|
3,1% |
| 2003 |
20,4% |
32,8%
|
42,2% |
4,3% |
Españoles.
• En un periodo
de 19 años, la presencia masiva de ciudadanos de origen español,
94%, ha quedado en un 20%.
• Ha sido
una reducción constante, con dos años clave, 1.989, un
12 % menos que el año anterior, aunque en el año siguiente
hubo un aumento de 11% y el año 1.997, con una reducción
del 18%. El resto de años, tendencia a la baja.
Europeos.
• Periodo
1.985/90. Presencia muy reducida, con la excepción del mencionado
1.989.
• Periodo
1.991/98. Con oscilaciones, pero en torno al 10% de la población
atendida, si bien una tendencia al incremento.
• Periodo
1999/2003. Salto a una cifra superior al 30%; es curioso que el salto
se produce de golpe en el primero de los años y luego se va manteniendo
con ligeras oscilaciones.
Africanos.
• Periodo
1.985/92. Presencia mínima y relativamente estable, con la ya
reiterada excepción del año 1.989.
• Periodo
1.993/96. Salto a un presencia en torno a 3 ó 4 veces la presencia
de africanos de los años anteriores.
• 1.997 en
adelante. Salto desmedido en la presencia de las personas nacidas en
este continente, con un año 1.998, que suponen más de
la mitad de las personas atendidas.
Americanos.
• Periodo
1.985/98. Incidencia mínima de la presencia de las personas nacidas
en el continente americano. Ni siquiera el reiterado 1.989 presenta
oscilación.
• 1.999 en
adelante. Importante salto en relación a los años anteriores,
pero en cifras menores en comparación a los otros colectivos.
Un albergue que nació para los murcianos que estaban sin
hogar, ha pasado a ser un espacio para los extranjeros, sin dejar de
lado a aquellas personas. En el marco de la presencia masiva de emigrantes
no se puede dar una opción específica hacia un continente
concreto, pues Europa sin España y Africa están en cifras
importantes, aunque parece ser que Africa está mandando en los
últimos años.
Un matiz final,
la presencia de ciudadanos americanos es mínima, aún considerando
el aumento de los últimos años. En todo caso, no existe
proporción alguna con la presencia en la comunidad autónoma
de ese colectivo.
Evolución de los españoles.
| Año
|
Total
|
Nuevos |
| 1985 |
1.223
|
799 |
| 1986 |
1.370
|
699 |
| 1987 |
1.225
|
489 |
| 1988 |
1.075
|
389 |
| 1989 |
628
|
119 |
| 1990 |
1.174
|
401 |
| 1991 |
1.146
|
440 |
| 1992 |
969
|
418 |
| 1993 |
1.158
|
582 |
| 1994 |
1.188 |
551 |
| 1995 |
1.291
|
579 |
| 1996 |
1.210
|
552 |
| 1997 |
1.331
|
594 |
| 1998 |
1.309
|
507 |
| 1999 |
716
|
296 |
| 2000 |
910
|
640 |
| 2001 |
670 |
398 |
| 2002 |
728
|
385 |
| 2003 |
963
|
485 |
En este cuadro nos proponemos reflejar la presencia de ciudadanos españoles
en el centro, tratando de comprobar si la presencia de extranjeros se
ha podido constituir en un inconveniente para la presencia de españoles.
• Periodo
1985/98. A lo largo de todos estos años, salvo dos años
que presentan una gran oscilación, el resto de años se
mantienen en una cifra estable entre las 1.100 y 1.370 personas atendidas.
Es cierto que se trata de una oscilación del 25%, pero estamos
hablando de una serie de 14 años y en un centro donde las cifras
presentan una oscilaciones muy superiores.
• Periodo
1999/2003. Importante disminución en el número de personas
atendidas, se confirma el dato de que la presencia masiva de ciudadanos
no nacidos en España ha dado lugar a una disminución efectiva
del número de personas nacidas en España que pasan por
el centro.
• Años
1989 y 1992. De entrada no tenemos una explicación al por qué
de lo ocurrido en esos años.
• En el año
1.989 se produjo un descenso muy fuerte en el número de personas
atendidas, un 60% en relación a los años anterior y posterior,
y un aumento importante de la presencia de extranjeros, un 12 % porcentual
de diferencia en relación al año anterior y posterior.
• En el año
1992, sí que se repite un descenso del número total de
personas atendidas en relación a los años anterior y posterior,
en torno al 20%; en cuanto a los extranjeros no se produce hecho significativo.
Si analizamos la
presencia de personas que acuden al centro por primera vez, no resulta
fácil establecer una línea concreta, pues las oscilaciones
al alza y a la baja se producen a lo largo de los años. Algunas
indicaciones sí se pueden anotar:
• Periodo
1.987/92. La cifra se mueve entre las 400 y las 500 personas. Salvedad
hecha de año 1.989, año en que la presencia de personas
que llegaban al centro por primera vez, fue minúscula.
• Periodo
1.993/98. La cifra se mueve entre las 550 y 600 personas.
• Años
1.999 y siguientes. Las cifras son más erráticas.
Quizá
se pueda matizar que en relación a la presencia de personas nacidas
en España, que vienen al centro por vez primera, no se produce
una caída tan significativa en razón al fuerte aumento
de la presencia de ciudadanos extranjeros; en el marco de la salvedad
observada, que la presencia masiva de ciudadanos extranjeros sí
conlleva una disminución del número de españoles.
Evolución de las personas nacidas
en Africa
| Año
|
Argelia |
Marruecos |
Nigeria
/ Malí |
* |
| 1985 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1986 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1987 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1988 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1989 |
3,7%
|
5,9% |
--- |
--- |
| 1990 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1991 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1992 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1993 |
4,7%
|
2,7%
|
--- |
--- |
| 1994 |
5,1%
|
4,3% |
--- |
--- |
| 1995 |
3,1%
|
5,5% |
--- |
1,7% |
| 1996 |
6,5%
|
6,7% |
--- |
1,4%
|
| 1997 |
15,4% |
11,3%
|
--- |
6,3%
|
| 1998 |
20,4%
|
10,9% |
Nigeria
6,2% |
15,27%
|
| 1999 |
12,1%
|
10,1% |
Nigeria
3,9% |
3,8% |
| 2000 |
14,1%
|
14,3% |
Nigeria
3% |
3,5% |
| 2001 |
28,2%.
|
14,6% |
--- |
2,5% |
| 2002 |
21,4%
|
17,5% |
--- |
2,5
% |
| 2003 |
7,2%
|
19,2% |
Malí
8,8% |
7,1% |
* personas nacidas en diferentes países del subsáhara
La presencia de
personas nacidas en este continente, presenta algunos datos a destacar:
• Hemos querido
indicar la significación del año 1.989, que no presenta
una evolución lógica ni con los años anteriores,
ni con los posteriores.
• Es el Magreb
la primera zona en origen de estas personas, tanto en su aparición
en el tiempo, como en el número de usuarios. Argelia a lo largo
de los años había tenido el peso más significativo,
con el año 2001 como culminante y una caída en picado
a partir de ese año.
• En el proceso
de crecimiento, los años 1997 y 98 destacan por su fuerte aumento,
que en años posteriores vuelven a decrecer.
• Marruecos
presenta una línea creciente, que le ha llevado a constituirse
en el país más destacado de Africa.
• La presencia
del Africa por debajo del Sáhara presenta la excepción
del año 1.989 y el resto de los años ha sido algo dispar.
• En el año
2003 tiene lugar un salto cualitativo muy importante, con un aumento
considerable de personas nacidas en países por debajo del Sáhara.
Es evidente
que el Magreb ha sido y sigue siendo el lugar de origen de la presencia
tradicional de ciudadanos nacidos en Africa.
Argelia presencia
una evolución más errática, probablemente de la
mano de sus desagradables acontecimientos socio-políticos.
Marruecos no
ha dejado de crecer en la presencia en el Albergue.
El boom del
subsáhara en el año 2003, que se confirma en el año
2004, no tiene más explicación que la política
del Ministerio del Interior de desplazar a esta y otras ciudades a las
personas que entran de forma no legal en las Islas Canarias.
Evolución de las personas nacidas
en Europa, excluida España.
| Año
|
|
|
|
|
| 1985 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1986 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1987 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1988 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1989 |
Alemania
2,3% |
Portugal 1,9% |
Francia
1,3% |
--- |
| 1990 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1991 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1992 |
--- |
--- |
--- |
--- |
| 1993 |
Alemania
1,3% |
Portugal
3% |
Polonia
1,6% |
--- |
| 1994 |
Alemania
2,6% |
Portugal 3,1% |
Polonia
1,2% |
--- |
| 1995 |
Alemania
2,8% |
Portugal
3,7% |
Francia
1,5% |
--- |
| 1996 |
Alemania
1,8% |
Portugal 2,8% |
Francia
1,8% |
--- |
| 1997 |
Alemania
1,6% |
Portugal
2,7% |
Polonia
1,2% |
--- |
| 1998 |
--- |
Portugal
1,4% |
--- |
--- |
| 1999 |
Ucrania
17,9% |
Portugal
1,8% |
Georgia
1,4% |
*
8% |
| 2000 |
CEI
15,4% |
Ucrania
4,4% |
Lituania
4,3% |
*
7,5% |
| 2001 |
Ucrania
15% |
Bulgaria
3% |
Lituania
2,2% |
* 6,5% |
| 2002 |
Ucrania 11,6% |
Bulgaria
7,4% |
Ruman
6,8% |
*
7% |
| 2003 |
Rumania
9,4% |
Bulgaria
7,4% |
Ucrania
6,1% |
* 6,7% |
* suma de las
personas nacidas en otros países del este.
Como en el caso
de Africa, ponemos la referencia del año 1.989 que no tiene parangón
alguno en los años anteriores y posteriores.
La presencia de ciudadanos de otros países de Europa, en un concepto
más amplio que el hecho de la Unión Europea, es decir
como continente, no como concepto socio político, presenta dos
fases concretas:
• Hasta 1.998. Hay una presencia reducida de usuarios, con cuatro
países como referencia básica: Alemania, Portugal, Polonia
y Francia
• A partir
de 1.999. Tiene lugar un salto total, que no tiene relación y
coherencia alguna con la etapa anterior. Son los países del antiguo
bloque socialista los que pasan a asumir el protagonismo.
• Ucrania salta en primer lugar con un peso singular, peso que
con el paso de los años va disminuyendo.
• Lituania, si bien su peso relativo es menor, si tenemos en cuenta
que se trata de un país muy pequeño, tiene una incidencia
a destacar.
• Bulgaria y Rumania, poco a poco, han pasado a ser los principales
lugares de procedencia en la etapa final y más en concreto podríamos
poner como referente una etnia concreta presente en ambos países.
Hasta el año
1999 no se produce una presencia significativa de europeos en el centro
de acogida.
La evolución
social y política de los países del este es el detonante
de su desplazamiento hacia esta región.
Un buen ejemplo
lo constituyen la evolución más reciente de Bulgaria y
Rumania, no conviene olvidar que ambos países han visto demorada
su entrada en la Unión Europea, no creemos desorientado vincular
ambos hechos.
En la medida
que la situación de esos países tienda a presentar signos
de esperanza, es de prever que su desplazamiento hacia esta región
se detenga, si por contrario, estos signos no aparecen, no tenemos elementos
para concluir que dejen de venir.
Evolución de la edad de los
usuarios
| Año
|
21
a 30 años |
31 a 40 años |
41
a 50 años |
51
a 60 años |
| 1985 |
28,2%
|
31,3%
|
25,2%
|
8,6% |
| 1986 |
27,4%
|
33,1%
|
25,4%
|
8,6% |
| 1987 |
25,8%
|
30,6%
|
26,8% |
11,6% |
| 1988 |
25,5% |
30,1%
|
27,2% |
12,1% |
| 1989 |
25,9%
|
30,7% |
26,1% |
13,4% |
| 1990 |
21,8%
|
32,1%
|
25,4%
|
13,6% |
| 1991 |
22,3% |
28,5%
|
26,8% |
14,6% |
| 1992 |
19,4%
|
33,1% |
27,1% |
12,4% |
| 1993 |
26,1% |
32,1% |
25,1% |
10,8% |
| 1994 |
28,2% |
33,1% |
22,8% |
9,4% |
| 1995 |
27,1%
|
33,3% |
22,1% |
10,1% |
| 1996 |
27,7%
|
34,8% |
19,7% |
9,2% |
| 1997 |
34,1%
|
30,9%
|
19,1%
|
6,5% |
| 1998 |
42,2%
|
28,9%
|
13,2%
|
5,1% |
| 1999 |
34,8% |
31,1% |
18,9%
|
6,7% |
| 2000 |
38,3%
|
30,1%
|
17,7% |
5,9% |
| 2001 |
39,1% |
29,4% |
15,7%
|
6,7% |
| 2002 |
34,6%
|
28,9% |
21,1% |
7,6% |
| 2003 |
38,5%
|
28,6% |
17,9%
|
6,4% |
Indicaciones al
respecto:
• El grupo de menores de 30 años, entre oscilaciones ha
ido evolucionando al alza y en los últimos años ha pasado
a ser el más importante. El año 1.998, el año de
la eclosión africana, fue el año de mayor presencia de
este colectivo de edades.
• El grupo
entre 31 y 40 años, lentamente presentó una evolución
al alza, llegando a representar el 34%, pero con en los años
2.000 ha pasado a colocarse en cifras inferiores al 30%.
• El grupo
entre 41 y 50 años, ha evolucionado de una forma clara a la disminución,
con la mayor parte de los años 90 y 2000 por debajo del 20%.
• El grupo
de más de 51 años, también ha ido en decremento
y habiendo rozado el 15%, en el marco de una evolución creciente,
ha pasado a una cifra ligeramente superior al 6%, pero con una tendencia
a decrecer.
¿ Son posibles algunas conclusiones
globales?:
A tenor de la estancia media, se podría orientar que desde el
año 1999, parece ser que el centro está presentando una
trayectoria coherente en sus procedimientos de trabajo; o si se quiere
con otras expresiones, las estancias medias erráticas, como se
dieron en otros años, no permiten garantizar que hubiera esa
coherencia de criterios.
A nivel de
usuarios y de estancias, todo indica que el techo del centro no se ha
alcanzado y si no hay cambios significativos nos podremos encontrar
con una evolución creciente hacia:
las 50.000 estancias – equivale al 95% de ocupación del
recurso – y
si la estancia media se mantiene entre 7 y 8 días, como en los
últimos años, la cifra de usuarios se pueden elevar por
encima de los 6.000
Sobre las reincidencias
cabría pensar que una cifra entre el 70 y 80% de usuarios nuevos,
a tenor de la presencia masiva de personas de fuera de España,
puede ser el elemento de referencia.
Sobre el lugar
de procedencia no es posible hablar del futuro, máxime con la
evolución que tienen los acontecimientos y con la postura activa
que en relación a las personas del Africa por debajo del Sáhara
mantiene el gobierno de España.
Sobre la edad,
todo indica que vamos a seguir atendiendo a un colectivo de personas
muy joven, un 40% de los mismos no han cumplido los 30 años.
En resumen,
todo indica que nos estamos convirtiendo en un lugar de respiro y orientación
para jóvenes extranjeros, que vienen – o son traídos
– y que en su gran mayoría emprenden rumbo hacia otros
lugares de España y Europa.
Y los que no
pueden desplazarse a otros lugares y se tienen que quedar aquí,
sin residencia legal y sin opciones laborales ¿qué?. A
tenor de lo que estamos observando en otros servicios de la fundación:
comedor social, lavadero, duchas y ropería, hay signos de que
en Murcia y su huerta, están apareciendo bolsas de pobreza extrema,
de personas que están viviendo en condiciones infrahumanas: jardines,
huertos, casas abandonadas, edificios industriales en derrumbe, etc.
Son jóvenes, de forma mayoritaria hombres y procedentes del suhsáhara,
el magreb la zona de Rumania y Bulgaria. Han dejado lo suyo y los suyos
con la esperanza de una nueva etapa en sus vidas, pero la misma no aparece,
no la hacemos posible.
3.-
Articulación presente y proyecto de futuro.
En estos momentos
la FJA esta en plena efervescencia en la configuración de un
conjunto de servicios sociales en la atención a personas sin
hogar.
3.1.-
Oficina de atención al transeúnte.
Se trata de un
servicio de reciente creación, no es que sea una idea original,
pues funciona en varias ciudades de España, pero nos ha parecido
oportuno ponerla en marcha en Murcia.
En la C/ Baraundillo
3, se han colocado una oficina con una dotación de recepcionistas
y de DTS.
El planteamiento
de trabajo tiene como instrumento operativo un sistema informático,
que permite en todo momento acceder a la información histórica;
de este modo, tanto en la oficina, como en cualquier otra dependencia
de la Fundación, se está en condiciones de saber la evolución
del usuario. Nos estamos refiriendo a la información estadística:
• Identificación,
• Estancias anteriores,
• Motivos de salida,
• Situaciones excepcionales.
• Etc.
Evidentemente,
la información de trabajo social, lo que podríamos llamar
la historia social, es de acceso restringido.
Es y será,
una vez se consolide, la puerta de acceso de las personas sin hogar
para todos los servicios de la fundación.
Funciona mañana y tarde todos los días de la semana.
• De Lunes
a sábado, en servicio de recepción y DTS
• Domingos y Festivos, servicio de recepción.
3.2.-
Comedor Social.
Servicio de comida
para 144 personas, más refuerzo de bolsas de comida, si es necesario.
Funciona todos los días del año al medio día y
a la noche.
En la oficina de
atención al transeúnte se hace el seguimiento de estas
personas por las DTS.
3.3.- Centro de Acogida.
Centro con capacidad
para 143 camas, más dos de carácter excepcional,
• 14 para mujeres
• 129 para hombres.
• 2 de reserva.
Ante la singularidad
de aparición de algunos usuarios en el centro de acogida, se
permite el acceso esa noche y a la mañana siguiente deben pasar
por la oficina de atención al transeúnte.
En los servicios
sociales de atención a las personas sin hogar del ayuntamiento
de Murcia – el edificio de la Tienda Asilo -, se hace el seguimiento
de estas personas. A ellos pertenece la renovación de las estancias.
Estos mismos servicios
sociales pueden solicitar ingresos, mediante la reserva de plazas, en
los casos que así lo consideran oportuno, con una notificación
a la oficina de recepción. Se trata de una medida que trata de
evitar duplicidades de intervención.
3.4.- Piso residencia.
Piso de 6 camas
para atender a mujeres.
Desde el centro
de acogida y desde la oficina se hace el seguimiento y valoración
de candidatas al piso.
3.5.-
Servicio de duchas y ropería.
Atención
a transeúntes que no utilicen el centro de acogida.
Funciona de lunes a viernes, sábados y festivos está cerrado.
Atiende a 45 personas en servicio de duchas y ropería. Este número,
fruto de la presión, siempre acaba evolucionando al alza, inicialmente
eran 30 plazas.
También disponen de un servicio de lavadero de ropa.
3.6.-
Residencia.
Centro con 48 plazas.
• 40 para hombres
• 8 para mujeres
Se destina a la
atención de transeúntes crónicos.
4.-
Perfil de los usuarios.
4.1.-
En el centro de acogida.
Orientamos como
criterio básico la diferenciación entre:
• Personas
que llevan un plan de trabajo con la DTS.
No se establece
un marco temporal previo; de forma semanal, tras la entrevista de seguimiento,
se va prolongando la estancia en el centro.
Si se trata de personas sin vinculación territorial, las llevan
desde los servicios sociales del Ayuntamiento, en el programa de atención
a las personas sin hogar.
Si se trata de personas con vinculación territorial, las llevan
desde la oficina de acogida.
Conlleva intercambio
de información sobre su evolución y son las situaciones
a analizar en nuestras reuniones mensuales.
Para estas personas,
con carácter prioritario, se destina el centro de acogida nº
1
• Personas
que no llevan un plan de seguimiento con la DTS.
Como dinámica
de funcionamiento proponemos:
En el primer
ingreso, una primera semana y una segunda de renovación, si
se ve oportuno.
No menos de dos
meses hasta que vuelva a repetirse un ingreso y tiempo límite
de estancia, una semana.
No menos de cuatro
meses para un nuevo ingreso y tiempo de estancia inferior a la semana.
Entradas sucesivas,
han de transcurrir los cuatro meses de plazo y la estancia será
inferior a la semana de duración.
Para estas personas se destina, no de forma exclusiva, el centro de
acogida nº 2
Evidentemente,
la persona que aporte información susceptible de pasar al grupo
primero – laboral, social, sanitaria, etc. -, pasa a entrevista
con la DTS para valorar su situación y la posibilidad de entrar
en programa de seguimiento.
• Personas
en situación excepcional.
En este grupo incluimos
las personas que vienen vinculadas a intervenciones del SEMAS –
Servicio de Emergencias Sociales- que, por su urgencia, siempre suelen
conllevar:
Una primera intervención
al margen de todo criterio previo. Afrontar la emergencia
Una fase de actuación y definición conjunta – SEMAS,
FJA –.
Una tercera fase, no siempre posible por abandonado del usuario, de
seguimiento.
4.2.-
En el comedor.
• Personas
con permanencia estable.
Se trata de personas
que tienen una situación relativamente estable, pero que sus
ingresos no son suficientes para vivir con autonomía. Pensiones
contributivas muy bajas, P.N.C. algún otro tipo de subvención.
De su seguimiento
se encargan en la oficina de acogida. Si hay vinculación territorial,
se hace de común acuerdo con su DTS de zona.
• Personas
con permanencia limitada
Personas que van
de paso.
Personas que se
están situando a nivel laboral, si bien con una precariedad muy
alta.
• Personas
en situación de gran fragilidad – problemas de salud mental,
alcohol, droga, etc. -
4.3.-
En el piso de acogida
• Mujeres,
extranjeras, en grave situación de riesgo social.
4.4.-
En la residencia.
Perfiles tradicionales
de los residentes:
• Personas
en edad de solicitar ingreso en una residencia de ancianos.
Se trata de transeúntes
que aparecen por algún servicio de la Fundación y que
por su edad, se ve como criterio de trabajo que pasen a una residencia
de ancianos. En función de su fecha de empadronamiento será
el tiempo de espera, que puede ir de meses a mas de dos años.
• Personas
en situación de reposo.
Tras algún
percance – es relativamente frecuente los traumatismos por accidente
o por peleas -, la persona necesita un periodo de uno, dos o más
meses para reponerse.
También
atendemos a derivaciones de hospitales, siempre y cuando la personas
sea autónoma.
• Personas
en fase de estabilización.
Suelen estar vinculadas
al mundo de las toxicomanías y otras dependencias. El resultado
final presenta signos de lo más variado.
En este grupo también
incluimos a enfermos mentales, pues una vez estabilizada su fase aguda,
ante la ausencia de soporte familiar, no tenemos muchas posibilidades
de trabajo de reinserción.
• Personas
en situación de desarraigo muy consolidado
No las incluimos
en el grupo anterior, no es que sean específicamente enfermos
mentales, si bien suelen tener alguna afección, pero se trata
de forma especial, de enfermos crónicos con secuelas importantes
y que todavía no tienen edad para solicitar una residencia.
5.-
Consideración final.
5.1.-
La feminización de la migración.
En el verano del
año 2001, en la FJA había 9 camas para atender la demanda
de las mujeres, si bien es cierto que al llegar el invierno, se abría
el programa de pensiones para atender a mujeres; aunque es más
adecuado decir que se destinaba a parejas.
En el invierno
de 2002/03 funcionaron de forma estable 35 camas para mujeres y hubo
momentos que no fueron suficientes.
En el invierno
2003/04 con 14 camas se ha podido hacer frente a toda la demanda.
El por qué
de fenómeno no lo sabemos, simplemente constatamos que se está
produciendo. Siempre han venido de la mano de mujeres de lo que venimos
en llamar países del este:
• primero
fueron Ucrania y Rusia,
• en la actualidad
de Rumania y Bulgaria.
Cuando las mujeres
eran de Ucrania y Rusia, era relativamente factible una salida de la
mano del servicio doméstico, en régimen de internado,
a ser posible. Siendo críticos con nosotros mismos, hemos de
reconocer que estamos dando por buenos, salarios de cuasi explotación
y en teoría olvidados en nuestra tierra. No va bien una sociedad
que da por buenas salidas de este tipo, las usuarias y los profesionales,
en especial si existe posibilidad de vivir como interna.
Al colectivo de
rumanas y búlgaras, de una etnia concreta en su casi totalidad,
se les ha cerrado las puertas del servicio doméstico; para ellas
no hay más espacio que la manufacturación de productos
agrícolas, en el campo o en naves de dudosa legalidad; aquí
hemos llegado a descubrir situaciones de explotación humana –
12 euros por todo un día de limpieza y troceado de alcachofas
-.
En otro orden de
cosas nuestro mayor interrogante está en torno a la ausencia
de mujeres nacidas en el norte de Africa y en el Subsáhara. Si
nos atenemos a lo ocurrido en otros países, algún día
llegarán. La desproporción de usuarios entre hombres y
mujeres, que en la actualidad tenemos, tendrá que llegar a un
fin, cuando eso tenga lugar, es evidente que la Fundación no
está preparada, ni capacitada para esta situación.
5.2.-
Los problemas de la no inclusión social.
Ante la situación
extrema en que se está situando el problema de los emigrantes
sin papeles, ante las salidas que la sociedad les está presentando,
a nosotros nos surge el interrogante de qué puede pasar con estas
personas, pues entendemos que no se están dando los mínimos
para poder hablar de su inclusión social.
Los puestos de
trabajo que pueden ocupar, la total precariedad de los mismos, pues
no hay contrato alguno, la ausencia de contraprestaciones sociales,
en especial sanitarias, ni de mutuas en caso de accidente y un sin fin
de elementos complementarios hace que podamos concluir que se trata
de personas en una clara situación de marginación social:
• Su vida
está en unas condiciones de precariedad total.
• En ocasiones se pueden pagar una habitación, o una cama.
• En ocasiones precisan servicios de duchas, o del comedor.
• En otras ocasiones, deben volver por el albergue.
Como carecen de
papeles no pueden alquilar un piso y tienen que morir al palo de los
que tienen esa posibilidad y deciden explotar ese negocio, no lo duden,
muy lucrativo, salvo contadas excepciones.
Nos atrevemos a
decir, que son muy pocos los emigrantes que llegan alcanzar los mínimos
para hablar de cierta integración social.
La experiencia
de otros países, con más historia en el hecho migratorio
que el nuestro, dice que cuando no hay integración social, la
cohesión social tampoco se alcanza y donde se dan estos fenómenos,
los guetos, los espacios de marginalidad, la conflictividad social,
son sólo cuestión de tiempo.
Ha pasado en Alemania,
ha pasado en Francia, ha pasado en el Reino Unido y también en
Holanda. Nos limitamos a decir, que las condiciones de presente y de
futuro que Murcia propicia a los emigrantes y de forma más grave
a los que carecen de papeles, son mucho peores que las de esos países,
en su momento. Para quien lo desee escuchar, lanzamos este aviso para
navegantes.
No resulta difícil
entender la frustración que puede acumular una persona que ha
dejado su tierra, sus raíces, los suyos; que ha marchado a un
lugar lejano, donde se habla un idioma que no conoce, con una cultura
que no es la suya y con unas personas con las que no puede relacionarse.
Ha sido la esperanza
de una salida económica la que le ha llevado a este paso y resulta
que la misma no la ve por ningún lado. Que cuando consigue algo
de trabajo, es por unos días, siempre al albur de la calle y
con una retribución que acaba descubriendo es totalmente injusta,
en comparación con lo que cobran los del país.
No tardará
mucho en aparecer la pregunta de sí ha merecido la pena el esfuerzo,
pero se hace presente la amargura de que no hay marcha atrás
posible. De forma inesperada el pasado no es posible, el presente no
se llega a palpar – salvo en lo que de frustración presenta
– y el futuro no se ve por lado alguno.
Duro, muy duro
el proyecto de vida que estamos ofreciendo a estas personas. Así
no se es posible pensar en un futuro mejor para todos y creo que nuestra
sociedad está olvidando, que cuando no hay futuro positivo para
todos, a la larga, no suele haber futuro.
|