Si estás interesado en Jesús Abandonado, puedes acceder a más datos sobre nuestra Fundación y a la Memoria del 2009, además de ver la presentación Powerpoint


 

Murcia, Mayo 2004.

Cuentan, que en los oscuros años de la alta edad media, hubo unos monjes que de forma paciente, día a día, fueron copiando libros a mano y pasaron a ser un eslabón clave en el traspaso de la cultura.

La Fundación Jesús Abandonado ha contado con su particular amanuense del siglo XXI, que ha ido pasando de forma paciente cada una de las fichas a la base de datos. A él, Francisco Egea, de forma especial, y a los que a lo largo de los años las rellenaron, les corresponde el mérito de la información que se acompaña.

Notas:

Hemos de manifestar una salvedad en lo que hace referencia a la identidad y el lugar de origen de las personas procedente del subsáhara. En ocasiones hemos comprobado que no son ciertas; no conviene olvidar que la legislación vigente es más fácil de trampear, en ausencia de documentación.

La estadística viene referida sobre las personas que han salido del centro; esto conlleva un mínimo desajuste, inferior al 0,5%, motivado por las personas que permanecen el último día del año.

1.- Origen y Evolución de la Institución.

2.- Trayectoria de la actividad.

3.- Articulación presente y proyecto de futuro.

4.- Perfil de los usuarios.

5.- Consideración final.


 

1.- Origen y Evolución de la Institución.

El movimiento J.A. tiene su origen en Andalucía. Su fundador, Dn. Isidoro Carrasco, un sacerdote secular, cifra su inicio en la Navidad del año 1.972.

Se trata de una iniciativa cristiana ante la aparición de personas en la calle, que en teoría no son campo de nadie y que tienen una connotación común, el abandono.

Esta es la razón por la que no se puede identificar como un movimiento en el campo de los transeúntes, el proyecto inicial va más lejos y no diferencia un sector concreto en el que intervenir.

La iniciativa tiene como fines:

a) Crear y servir residencias en las que acoger a todo tipo de abandonados.

b) Brindar una experiencia de tipo comunitario, temporalmente, al que lo desee.

El nombre lo obtiene de la frase que expresa Jesús en la cruz, un claro sentimiento de abandono, tal y como la cita el evangelio.

El fundador, en un libro que publica sobre los diez años de vida de la entidad, cita que la obra de Murcia se inaugura en la Navidad del año 1.978 y se sitúa en la Calle San Juan de Dios, nº1.

El local inicial, una superficie de unos 150 metros cuadrados, que permitía colocar 30 camas, en literas de 4, se desborda enseguida y urge buscar un nuevo espacio.

La promesa de entrega de todo el edificio – antiguo colegio -, nos estamos refiriendo al edificio conocido en la actualidad como Tienda Asilo, se iba demorando y ante la presión de la demanda, se plantea un nuevo lugar.

Dn. Antonio Pérez, Cronista Oficial de la Región de Murcia, cuenta que en Diciembre de 1979, la Asociación de Fieles de Jesús Abandonado, nombre oficial de la organización, consigue de la Congregación Religiosa de María Reparadora la cesión de parte del convento que las hermanas tienen en la C/ Condestable de Murcia, para poder desplazar la actividad a ese local.

Es al año siguiente cuando ambas instituciones pactan la entrega total del edificio. El fundador menciona un contrato de opción de compra del inmueble, pero por lo que sabemos del presente, el mismo no tuvo lugar.

Las religiosas proceden a la venta del edificio y se pacta la construcción de uno nuevo a las afueras de Murcia; a cambio, Jesús Abandonado dejará libre el espacio que en esos momentos ocupa.

En Julio del año 1.992 se pone en marcha el nuevo edificio de la Carretera de Santa Catalina y continúa el comedor de la Tienda Asilo.

A todo esto de los dos matrimonios que había al frente del proyecto, se reduce a uno y cuando este manifiesta que quiere dejar la Asociación de fieles, el Obispado busca una alternativa jurídica para la entidad con la propuesta de una Fundación. Es el 11 de diciembre de 1987 cuando se da forma oficial a este paso.

En el año 1.992, para ser más exactos, el día 7 de Julio, Monseñor Javier Azagra, aprueba definitivamente los estatutos de la Fundación.

En este mismo año, en el mes de Julio, se pasan los centros de transeúntes y residentes al edificio nuevo en la Carretera de Santa Catalina y se instala el comedor social en la sede actual, Calle Baraundillo nº 2.

Desde el año 1.992 la FJA ha venido realizando modificaciones y ampliaciones en sus recursos. Ahora bien, como entidad jurídica no ha experimentado cambio alguno, los estatutos iniciales continúan vigentes. Se ha producido algún cambio en la composición del patronato, pero el grueso del mismo no ha variado.

A nivel funcional se ha experimentado un cambio bastante significativo, pues la idea inicial de la Fundación, que se articulaba en torno a la acción conjunta de residentes y voluntarios, sin perderse, lo cierto es que por el volumen de servicios y por la complejidad de la población atendida, el peso más significativo de los servicios que se prestan, cualificados y no cualificados, así como la dirección está llevado por profesionales, con el refuerzo de voluntarios y residentes.

El Patronato sigue siendo el órgano de gobierno de la Fundación y mantiene como áreas de su competencia:

• Representación.
• Relaciones Institucionales.
• Economía.
• Política laboral.
• Obras y Mantenimiento.
• Voluntariado, dividido por áreas:

• Acompañamiento y Ayuda a domicilio
• Imagen externa de la Fundación.
• Area de Salud.
• Coordinación de talleres.
• Ocio y tiempo libre.


2.- Trayectoria de la actividad.

Respecto a la actividad un primer comentario a indicar hace referencia a la capacidad del centro de acogida, pues no ha sido siempre la misma.
• En la primera fase se habla de 30 plazas.
• Desconocemos el volumen de plazas en el edificio viejo.
• El nuevo recurso, 1992, nació con 78 plazas.
• Por la presión de la demanda en los 90 se llegaron a ubicar hasta 100.
• En mayo del 2002, se amplió la dotación a 145.


Evolución de la actividad

Año
Usuarios
Estancias
Est. Media
1985
1.298
10.351
8
1986
1.447
8.563
6
1987
1.274
8.562
6,7
1988
1.162
8.432
7,3
1989
781
8.231
10,5
1990
1.281
9.766
7,6
1991
1.305
9.691
7,4
1992
1.101
8.835
8
1993
1.424
8.653
6
1994
1.558
7.692
5
1995
1.735
8.685
5
1996
1.696
10.894
6,4
1997
2.507
11.076
4,4
1998
3.601
12.202
3,4
1999
2.230
15.115
6,8
2000
4.259
23.960
5,6
2001
3.169
24.207
7,6
2002
3.690
28.608
7,8
2003
4.721
33.977
7,2

Usuarios.

• Hay un primer bloque de años 1.985/96 donde los parámetros presentan una realidad de oscilación, con un mínimo de 781 personas atendidas en 1.989 y un máximo de 1.735 en el año 1.995. Estamos hablando de un salto de casi el 250%, cifra más que considerable. Hecha esta salvedad, se observa una mayoría de años en que la oscilación al alza o a la baja, se mueve en unos porcentajes menores.


• No tenemos elementos para valorar el por qué de la caída de la actividad en el año 1.989

• El año 1.997 abre las puertas a un nuevo ciclo en el número de usuarios, donde se dobla y triplica las cifras medias de la primera etapa.

• Los años 2.000, están en otra órbita, se ha producido un salto cuantitativo total.

Estancias.

• El año 1.985 presenta una volumen de estancias superior al de los años diez años posteriores. Será en el año 1.996 cuando se supere la cifra inicial de estancias ocupadas. El resto de años, la situación presenta oscilaciones, si bien 6 años presentan unas cifras muy parecidas.

• Hecho curioso el del año 1.989, con una caída muy pronunciada en el número de usuarios, las estancias no presentan la caída correspondiente

• El periodo 1.997/99 presenta un primer salto en el aumento de actividad.

• A partir del año 2000, la evolución de las cifras de estancias, no tienen nada que ver con la historia anterior de la Fundación, las cifras se disparan. En el espacio de 8 años, el incremento supera el 300%.


Estancia media.

• Trayectoria errática en este indicador, con etapas de aumento y otras de disminución, sin que podamos indicar un elemento técnico que lo explique. Sí queremos remarcar la coincidencia de que en los años con menor número de usuarios, la estancia media presenta una tendencia al incremento. El año 1.989 se convierte en este tema en ejemplar, el bajo número de usuarios, se solventa con una aumento de la estancia media.

• También se presenta el fenómeno de años que se incrementa el número de usuarios y la estancia media presenta una tendencia a la baja 1.992/95.

• Sí se observa una tendencia más coherente en el período 1.999/2.003 con una cifra en torno a los 7 días de estancia media de los usuarios.

La estancia media, en un centro de atención a transeúntes suele ser un factor cualitativo limitado, pero factor cualitativo. A este nivel, cabe indicar que en la Fundación Jesús Abandonado, no ha habido un criterio asistencial preponderante. No obstante, se observa que en los últimos años, se camina en una línea más coherente.


Evolución de las reincidencias

Año
Usuarios
Nuevos
Reincidentes
1985
1.298
63,3%
26,7%
1986
1.447
50,7%
49,3%
1987
1.274
39,3%
60,7%
1988
1.162
37,2%
62,8%
1989
781
28,4%
71,6%
1990
1.281
34,9%
65,1%
1991
1.305
41,7%
58,3%
1992
1.101
46,3%
53,7%
1993
1.424
55,3%
44,7%
1994
1.558
52,7%
47,3%
1995
1.735
51,1%
48,9%
1996
1.696
52,2%
47,8%
1997
2.507
58,9%
41,1%
1998
3.601
55,4%
44,6%
1999
2.230
63,6%
36,4%
2000
4.259
78,3%
21,7%
2001
3.169
75,4%
24,6%
2002
3.690
70,7%
29,3%
2003
4.721
72,2%
27,8%

• Periodo 1.985/86. Es recomendable, desde un criterio técnico, no concederle mucha significación a estos dato, pues estamos en el inicio y por tanto el factor reincidencia carece de significación.

• Periodo 1.987/92. La presencia de personas reincidentes en el recurso es alta, con un año punta en el 1.989 en que se supera el 70%.

• Periodo 1.993/99. Progresivo decremento de las reincidencias, paulatino, con alguna oscilación, pero a final del siglo XX, la reincidencia ya no alcanza el 40%.

• Años 2.000 y siguientes. Importante salto inicial en la caída de las reincidencias, que paulatinamente se ha ido recuperando, si bien la cifra final no alcanza el 30%.

Curiosa evolución la de las reincidencias en la Fundación Jesús Abandonado, con una primera fase en que los usuarios se quedaban estables en torno a la obra, que con el paso del tiempo se ha ido rompiendo.

La escasa incidencia de las reiteraciones en ingresos en los últimos años, no creemos que deba interpretarse como un éxito de intervención profesional, la respuesta puede estar más de la mano de la alta rotación de usuarios.

Análisis de las reincidencias

Año
Españoles
Reincidencias
Extranjeros
Reincidencias
1985
94,2%
---
---
---
1986
94,7%
---
---
---
1987
96,1%
57,9%
3,9%
1,9%
1988
92,5%
59,1%
7,5%
2,9%
1989
80,4%
61,2%
19,6%
4,7%
1990
91,6%
60,4%
8,4%
3,6%
1991
87,8%
54,1%
12,2%
3,2%
1992
88,1%
50,1%
11,9%
2,3%
1993
81,3%
40,5%
18,7%
2,8%
1994
76,2%
40,9%
23,8%
5,8%
1995
74,4%
41,1%
25,6%
6,8%
1996
71,3%
38,8%
28,7%
8,1%
1997
53,1%
29,4%
46,9%
10,8%
1998
36,4%
22,3%
63,6%
22,1%
1999
32,2%
18,9%
67,8%
17,1%
2000
21,4%
6,4%
78,6%
14,4%
2001
21,1%
8,6%
78,9%
16,6%
2002
19,7%
9,3%
80,3%
18,7%
2003
20,4%
10,1%
79,6%
16,6%

En el cuadro adjunto hacemos una comparación de la reincidencia en relación al lugar de procedencia. Todas las cifras están expresadas en proporción a la cifra total de usuarios.

• Un dato resulta bastante notorio, la reincidencia es muy inferior entre la población extranjera.

• El año con mayor reincidencia entre la población extranjera, 1998, su peso proporcional es el mismo que en la población española, con la salvedad, de que la población extranjera, en ese año, casi dobla a la nacional.

• Si comparamos los años 1989 y 2002, nos encontramos el hecho de que en el primero de los años, el porcentaje de españoles fue ligeramente superior al 80%, con una presencia de reincidencias que superaba el 60%. En el año 2002, la presencia de extranjeros superaba el 80% y la incidencia de reincidentes no alcanzaba el 19%.

• También debemos remarcar, que con el paso de los años, de la misma manera que ha ido disminuyendo la presencia de ciudadanos españoles, ha disminuido de forma considerable la reincidencia de los mismos.

• Por el contrario, en la presencia de los ciudadanos extranjeros, si bien se nota un incremento de reincidencias con el paso del tiempo, el aumento presenta signos de estancamiento en los últimos años.

• El año 1998, presenta un dato excepcional en la reincidencia de los extranjeros, coinciden el aumento de reincidencias y la disminución de la estancia media, que no se ha vuelto a repetir y que desconocemos la razón del mismo.

Hay un tema sobre las reincidencias que sí se pueden indicar:

Cuando el colectivo de personas atendidas era mayoritariamente españolas, es evidente que las mismas quedaban muy vinculadas al centro de servicios sociales, con continuas reiteración de ingresos.

El colectivo de ciudadanos nacidos fuera de España, es evidente que tienen el centro de acogida como un lugar de paso; si bien, hay una parte, no desdeñable, que da signos de que el centro forma parte imprescindible en su vida, ni que sea de forma temporal.

Que este colectivo de personas, esté acercándose al 20% de los usuarios de la fundación, no es una cifra a desdeñar, máxime si tenemos en cuenta que estamos hablando de cifras absolutas de varios miles.


Lugar de procedencia.

Año
Españoles
Europa
África
América
1985
94,2%
3,2%
2,1%
0,5%
1986
94,7%
2,3%
2,2%
0,8%
1987
96,1%
2,1%
1,3%
0,5%
1988
92,5%
4,6%
2,2%
0,7%
1989
80,4%
8,8%
10,1%
0,7%
1990
91,6%
4,1%
2,5%
1,8%
1991
87,8%
8,2%
3,4%
0,5%
1992
88,1%
7,7%
2,9%
1,2%
1993
81,3%
9,5%
8,2%
0,8%
1994
76,2%
11,8%
10,5%
1,2%
1995
74,4%
13,8%
10,5%
0,8%
1996
71,3%
12,3%
14,6%
1,2%
1997
53,1%
11,2%
33,1%
1,2%
1998
36,4%
8,2%
52,8%
0,7%
1999
32,2%
32,1%
29,6%
3,9%
2000
21,4%
35,1%
34,9%
7,8%
2001
21,1%
29,2%
45,3%
4,1%
2002
19,7%
35,7%
41,3%
3,1%
2003
20,4%
32,8%
42,2%
4,3%

Españoles.

• En un periodo de 19 años, la presencia masiva de ciudadanos de origen español, 94%, ha quedado en un 20%.

• Ha sido una reducción constante, con dos años clave, 1.989, un 12 % menos que el año anterior, aunque en el año siguiente hubo un aumento de 11% y el año 1.997, con una reducción del 18%. El resto de años, tendencia a la baja.

Europeos.

• Periodo 1.985/90. Presencia muy reducida, con la excepción del mencionado 1.989.

• Periodo 1.991/98. Con oscilaciones, pero en torno al 10% de la población atendida, si bien una tendencia al incremento.

• Periodo 1999/2003. Salto a una cifra superior al 30%; es curioso que el salto se produce de golpe en el primero de los años y luego se va manteniendo con ligeras oscilaciones.

Africanos.

• Periodo 1.985/92. Presencia mínima y relativamente estable, con la ya reiterada excepción del año 1.989.

• Periodo 1.993/96. Salto a un presencia en torno a 3 ó 4 veces la presencia de africanos de los años anteriores.

• 1.997 en adelante. Salto desmedido en la presencia de las personas nacidas en este continente, con un año 1.998, que suponen más de la mitad de las personas atendidas.

Americanos.

• Periodo 1.985/98. Incidencia mínima de la presencia de las personas nacidas en el continente americano. Ni siquiera el reiterado 1.989 presenta oscilación.

• 1.999 en adelante. Importante salto en relación a los años anteriores, pero en cifras menores en comparación a los otros colectivos.


Un albergue que nació para los murcianos que estaban sin hogar, ha pasado a ser un espacio para los extranjeros, sin dejar de lado a aquellas personas. En el marco de la presencia masiva de emigrantes no se puede dar una opción específica hacia un continente concreto, pues Europa sin España y Africa están en cifras importantes, aunque parece ser que Africa está mandando en los últimos años.

Un matiz final, la presencia de ciudadanos americanos es mínima, aún considerando el aumento de los últimos años. En todo caso, no existe proporción alguna con la presencia en la comunidad autónoma de ese colectivo.


Evolución de los españoles.

Año
Total
Nuevos
1985
1.223
799
1986
1.370
699
1987
1.225
489
1988
1.075
389
1989
628
119
1990
1.174
401
1991
1.146
440
1992
969
418
1993
1.158
582
1994
1.188
551
1995
1.291
579
1996
1.210
552
1997
1.331
594
1998
1.309
507
1999
716
296
2000
910
640
2001
670
398
2002
728
385
2003
963
485


En este cuadro nos proponemos reflejar la presencia de ciudadanos españoles en el centro, tratando de comprobar si la presencia de extranjeros se ha podido constituir en un inconveniente para la presencia de españoles.

• Periodo 1985/98. A lo largo de todos estos años, salvo dos años que presentan una gran oscilación, el resto de años se mantienen en una cifra estable entre las 1.100 y 1.370 personas atendidas. Es cierto que se trata de una oscilación del 25%, pero estamos hablando de una serie de 14 años y en un centro donde las cifras presentan una oscilaciones muy superiores.

• Periodo 1999/2003. Importante disminución en el número de personas atendidas, se confirma el dato de que la presencia masiva de ciudadanos no nacidos en España ha dado lugar a una disminución efectiva del número de personas nacidas en España que pasan por el centro.

• Años 1989 y 1992. De entrada no tenemos una explicación al por qué de lo ocurrido en esos años.

• En el año 1.989 se produjo un descenso muy fuerte en el número de personas atendidas, un 60% en relación a los años anterior y posterior, y un aumento importante de la presencia de extranjeros, un 12 % porcentual de diferencia en relación al año anterior y posterior.

• En el año 1992, sí que se repite un descenso del número total de personas atendidas en relación a los años anterior y posterior, en torno al 20%; en cuanto a los extranjeros no se produce hecho significativo.

Si analizamos la presencia de personas que acuden al centro por primera vez, no resulta fácil establecer una línea concreta, pues las oscilaciones al alza y a la baja se producen a lo largo de los años. Algunas indicaciones sí se pueden anotar:

• Periodo 1.987/92. La cifra se mueve entre las 400 y las 500 personas. Salvedad hecha de año 1.989, año en que la presencia de personas que llegaban al centro por primera vez, fue minúscula.

• Periodo 1.993/98. La cifra se mueve entre las 550 y 600 personas.

• Años 1.999 y siguientes. Las cifras son más erráticas.

Quizá se pueda matizar que en relación a la presencia de personas nacidas en España, que vienen al centro por vez primera, no se produce una caída tan significativa en razón al fuerte aumento de la presencia de ciudadanos extranjeros; en el marco de la salvedad observada, que la presencia masiva de ciudadanos extranjeros sí conlleva una disminución del número de españoles.


Evolución de las personas nacidas en Africa

Año
Argelia
Marruecos
Nigeria / Malí
*
1985
---
---
---
---
1986
---
---
---
---
1987
---
---
---
---
1988
---
---
---
---
1989
3,7%
5,9%
---
---
1990
---
---
---
---
1991
---
---
---
---
1992
---
---
---
---
1993
4,7%
2,7%
---
---
1994
5,1%
4,3%
---
---
1995
3,1%
5,5%
---
1,7%
1996
6,5%
6,7%
---
1,4%
1997
15,4%
11,3%
---
6,3%
1998
20,4%
10,9%
Nigeria 6,2%
15,27%
1999
12,1%
10,1%
Nigeria 3,9%
3,8%
2000
14,1%
14,3%
Nigeria 3%
3,5%
2001
28,2%.
14,6%
---
2,5%
2002
21,4%
17,5%
---
2,5 %
2003
7,2%
19,2%
Malí 8,8%
7,1%


* personas nacidas en diferentes países del subsáhara

La presencia de personas nacidas en este continente, presenta algunos datos a destacar:

• Hemos querido indicar la significación del año 1.989, que no presenta una evolución lógica ni con los años anteriores, ni con los posteriores.

• Es el Magreb la primera zona en origen de estas personas, tanto en su aparición en el tiempo, como en el número de usuarios. Argelia a lo largo de los años había tenido el peso más significativo, con el año 2001 como culminante y una caída en picado a partir de ese año.

• En el proceso de crecimiento, los años 1997 y 98 destacan por su fuerte aumento, que en años posteriores vuelven a decrecer.

• Marruecos presenta una línea creciente, que le ha llevado a constituirse en el país más destacado de Africa.

• La presencia del Africa por debajo del Sáhara presenta la excepción del año 1.989 y el resto de los años ha sido algo dispar.

• En el año 2003 tiene lugar un salto cualitativo muy importante, con un aumento considerable de personas nacidas en países por debajo del Sáhara.

Es evidente que el Magreb ha sido y sigue siendo el lugar de origen de la presencia tradicional de ciudadanos nacidos en Africa.

Argelia presencia una evolución más errática, probablemente de la mano de sus desagradables acontecimientos socio-políticos.

Marruecos no ha dejado de crecer en la presencia en el Albergue.

El boom del subsáhara en el año 2003, que se confirma en el año 2004, no tiene más explicación que la política del Ministerio del Interior de desplazar a esta y otras ciudades a las personas que entran de forma no legal en las Islas Canarias.


Evolución de las personas nacidas en Europa, excluida España.

Año
1985
---
---
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1986
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1987
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1988
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1989
Alemania 2,3%
Portugal 1,9%
Francia 1,3%
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1990
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1991
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1992
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1993
Alemania 1,3%
Portugal 3%
Polonia 1,6%
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1994
Alemania 2,6%
Portugal 3,1%
Polonia 1,2%
---
1995
Alemania 2,8%
Portugal 3,7%
Francia 1,5%
---
1996
Alemania 1,8%
Portugal 2,8%
Francia 1,8%
---
1997
Alemania 1,6%
Portugal 2,7%
Polonia 1,2%
---
1998
---
Portugal 1,4%
---
---
1999
Ucrania 17,9%
Portugal 1,8%
Georgia 1,4%
* 8%
2000
CEI 15,4%
Ucrania 4,4%
Lituania 4,3%
* 7,5%
2001
Ucrania 15%
Bulgaria 3%
Lituania 2,2%
* 6,5%
2002
Ucrania 11,6%
Bulgaria 7,4%
Ruman 6,8%
* 7%
2003
Rumania 9,4%
Bulgaria 7,4%
Ucrania 6,1%
* 6,7%

* suma de las personas nacidas en otros países del este.

Como en el caso de Africa, ponemos la referencia del año 1.989 que no tiene parangón alguno en los años anteriores y posteriores.


La presencia de ciudadanos de otros países de Europa, en un concepto más amplio que el hecho de la Unión Europea, es decir como continente, no como concepto socio político, presenta dos fases concretas:


• Hasta 1.998. Hay una presencia reducida de usuarios, con cuatro países como referencia básica: Alemania, Portugal, Polonia y Francia

• A partir de 1.999. Tiene lugar un salto total, que no tiene relación y coherencia alguna con la etapa anterior. Son los países del antiguo bloque socialista los que pasan a asumir el protagonismo.
• Ucrania salta en primer lugar con un peso singular, peso que con el paso de los años va disminuyendo.
• Lituania, si bien su peso relativo es menor, si tenemos en cuenta que se trata de un país muy pequeño, tiene una incidencia a destacar.
• Bulgaria y Rumania, poco a poco, han pasado a ser los principales lugares de procedencia en la etapa final y más en concreto podríamos poner como referente una etnia concreta presente en ambos países.

Hasta el año 1999 no se produce una presencia significativa de europeos en el centro de acogida.

La evolución social y política de los países del este es el detonante de su desplazamiento hacia esta región.

Un buen ejemplo lo constituyen la evolución más reciente de Bulgaria y Rumania, no conviene olvidar que ambos países han visto demorada su entrada en la Unión Europea, no creemos desorientado vincular ambos hechos.

En la medida que la situación de esos países tienda a presentar signos de esperanza, es de prever que su desplazamiento hacia esta región se detenga, si por contrario, estos signos no aparecen, no tenemos elementos para concluir que dejen de venir.


Evolución de la edad de los usuarios

Año
21 a 30 años
31 a 40 años
41 a 50 años
51 a 60 años
1985
28,2%
31,3%
25,2%
8,6%
1986
27,4%
33,1%
25,4%
8,6%
1987
25,8%
30,6%
26,8%
11,6%
1988
25,5%
30,1%
27,2%
12,1%
1989
25,9%
30,7%
26,1%
13,4%
1990
21,8%
32,1%
25,4%
13,6%
1991
22,3%
28,5%
26,8%
14,6%
1992
19,4%
33,1%
27,1%
12,4%
1993
26,1%
32,1%
25,1%
10,8%
1994
28,2%
33,1%
22,8%
9,4%
1995
27,1%
33,3%
22,1%
10,1%
1996
27,7%
34,8%
19,7%
9,2%
1997
34,1%
30,9%
19,1%
6,5%
1998
42,2%
28,9%
13,2%
5,1%
1999
34,8%
31,1%
18,9%
6,7%
2000
38,3%
30,1%
17,7%
5,9%
2001
39,1%
29,4%
15,7%
6,7%
2002
34,6%
28,9%
21,1%
7,6%
2003
38,5%
28,6%
17,9%
6,4%

Indicaciones al respecto:

• El grupo de menores de 30 años, entre oscilaciones ha ido evolucionando al alza y en los últimos años ha pasado a ser el más importante. El año 1.998, el año de la eclosión africana, fue el año de mayor presencia de este colectivo de edades.

• El grupo entre 31 y 40 años, lentamente presentó una evolución al alza, llegando a representar el 34%, pero con en los años 2.000 ha pasado a colocarse en cifras inferiores al 30%.

• El grupo entre 41 y 50 años, ha evolucionado de una forma clara a la disminución, con la mayor parte de los años 90 y 2000 por debajo del 20%.

• El grupo de más de 51 años, también ha ido en decremento y habiendo rozado el 15%, en el marco de una evolución creciente, ha pasado a una cifra ligeramente superior al 6%, pero con una tendencia a decrecer.


¿ Son posibles algunas conclusiones globales?:


A tenor de la estancia media, se podría orientar que desde el año 1999, parece ser que el centro está presentando una trayectoria coherente en sus procedimientos de trabajo; o si se quiere con otras expresiones, las estancias medias erráticas, como se dieron en otros años, no permiten garantizar que hubiera esa coherencia de criterios.

A nivel de usuarios y de estancias, todo indica que el techo del centro no se ha alcanzado y si no hay cambios significativos nos podremos encontrar con una evolución creciente hacia:
las 50.000 estancias – equivale al 95% de ocupación del recurso – y
si la estancia media se mantiene entre 7 y 8 días, como en los últimos años, la cifra de usuarios se pueden elevar por encima de los 6.000

Sobre las reincidencias cabría pensar que una cifra entre el 70 y 80% de usuarios nuevos, a tenor de la presencia masiva de personas de fuera de España, puede ser el elemento de referencia.

Sobre el lugar de procedencia no es posible hablar del futuro, máxime con la evolución que tienen los acontecimientos y con la postura activa que en relación a las personas del Africa por debajo del Sáhara mantiene el gobierno de España.

Sobre la edad, todo indica que vamos a seguir atendiendo a un colectivo de personas muy joven, un 40% de los mismos no han cumplido los 30 años.

En resumen, todo indica que nos estamos convirtiendo en un lugar de respiro y orientación para jóvenes extranjeros, que vienen – o son traídos – y que en su gran mayoría emprenden rumbo hacia otros lugares de España y Europa.

Y los que no pueden desplazarse a otros lugares y se tienen que quedar aquí, sin residencia legal y sin opciones laborales ¿qué?. A tenor de lo que estamos observando en otros servicios de la fundación: comedor social, lavadero, duchas y ropería, hay signos de que en Murcia y su huerta, están apareciendo bolsas de pobreza extrema, de personas que están viviendo en condiciones infrahumanas: jardines, huertos, casas abandonadas, edificios industriales en derrumbe, etc. Son jóvenes, de forma mayoritaria hombres y procedentes del suhsáhara, el magreb la zona de Rumania y Bulgaria. Han dejado lo suyo y los suyos con la esperanza de una nueva etapa en sus vidas, pero la misma no aparece, no la hacemos posible.


3.- Articulación presente y proyecto de futuro.

En estos momentos la FJA esta en plena efervescencia en la configuración de un conjunto de servicios sociales en la atención a personas sin hogar.

3.1.- Oficina de atención al transeúnte.

Se trata de un servicio de reciente creación, no es que sea una idea original, pues funciona en varias ciudades de España, pero nos ha parecido oportuno ponerla en marcha en Murcia.

En la C/ Baraundillo 3, se han colocado una oficina con una dotación de recepcionistas y de DTS.

El planteamiento de trabajo tiene como instrumento operativo un sistema informático, que permite en todo momento acceder a la información histórica; de este modo, tanto en la oficina, como en cualquier otra dependencia de la Fundación, se está en condiciones de saber la evolución del usuario. Nos estamos refiriendo a la información estadística:

• Identificación,
• Estancias anteriores,
• Motivos de salida,
• Situaciones excepcionales.
• Etc.

Evidentemente, la información de trabajo social, lo que podríamos llamar la historia social, es de acceso restringido.

Es y será, una vez se consolide, la puerta de acceso de las personas sin hogar para todos los servicios de la fundación.
Funciona mañana y tarde todos los días de la semana.

• De Lunes a sábado, en servicio de recepción y DTS
• Domingos y Festivos, servicio de recepción.

3.2.- Comedor Social.

Servicio de comida para 144 personas, más refuerzo de bolsas de comida, si es necesario.
Funciona todos los días del año al medio día y a la noche.

En la oficina de atención al transeúnte se hace el seguimiento de estas personas por las DTS.


3.3.- Centro de Acogida.

Centro con capacidad para 143 camas, más dos de carácter excepcional,
• 14 para mujeres
• 129 para hombres.
• 2 de reserva.

Ante la singularidad de aparición de algunos usuarios en el centro de acogida, se permite el acceso esa noche y a la mañana siguiente deben pasar por la oficina de atención al transeúnte.

En los servicios sociales de atención a las personas sin hogar del ayuntamiento de Murcia – el edificio de la Tienda Asilo -, se hace el seguimiento de estas personas. A ellos pertenece la renovación de las estancias.

Estos mismos servicios sociales pueden solicitar ingresos, mediante la reserva de plazas, en los casos que así lo consideran oportuno, con una notificación a la oficina de recepción. Se trata de una medida que trata de evitar duplicidades de intervención.


3.4.- Piso residencia.

Piso de 6 camas para atender a mujeres.

Desde el centro de acogida y desde la oficina se hace el seguimiento y valoración de candidatas al piso.

3.5.- Servicio de duchas y ropería.

Atención a transeúntes que no utilicen el centro de acogida.
Funciona de lunes a viernes, sábados y festivos está cerrado.
Atiende a 45 personas en servicio de duchas y ropería. Este número, fruto de la presión, siempre acaba evolucionando al alza, inicialmente eran 30 plazas.
También disponen de un servicio de lavadero de ropa.

3.6.- Residencia.

Centro con 48 plazas.
• 40 para hombres
• 8 para mujeres

Se destina a la atención de transeúntes crónicos.


4.- Perfil de los usuarios.

4.1.- En el centro de acogida.

Orientamos como criterio básico la diferenciación entre:

• Personas que llevan un plan de trabajo con la DTS.

No se establece un marco temporal previo; de forma semanal, tras la entrevista de seguimiento, se va prolongando la estancia en el centro.
Si se trata de personas sin vinculación territorial, las llevan desde los servicios sociales del Ayuntamiento, en el programa de atención a las personas sin hogar.
Si se trata de personas con vinculación territorial, las llevan desde la oficina de acogida.

Conlleva intercambio de información sobre su evolución y son las situaciones a analizar en nuestras reuniones mensuales.

Para estas personas, con carácter prioritario, se destina el centro de acogida nº 1

• Personas que no llevan un plan de seguimiento con la DTS.

Como dinámica de funcionamiento proponemos:

En el primer ingreso, una primera semana y una segunda de renovación, si se ve oportuno.

No menos de dos meses hasta que vuelva a repetirse un ingreso y tiempo límite de estancia, una semana.

No menos de cuatro meses para un nuevo ingreso y tiempo de estancia inferior a la semana.

Entradas sucesivas, han de transcurrir los cuatro meses de plazo y la estancia será inferior a la semana de duración.


Para estas personas se destina, no de forma exclusiva, el centro de acogida nº 2

Evidentemente, la persona que aporte información susceptible de pasar al grupo primero – laboral, social, sanitaria, etc. -, pasa a entrevista con la DTS para valorar su situación y la posibilidad de entrar en programa de seguimiento.

• Personas en situación excepcional.

En este grupo incluimos las personas que vienen vinculadas a intervenciones del SEMAS – Servicio de Emergencias Sociales- que, por su urgencia, siempre suelen conllevar:

Una primera intervención al margen de todo criterio previo. Afrontar la emergencia
Una fase de actuación y definición conjunta – SEMAS, FJA –.
Una tercera fase, no siempre posible por abandonado del usuario, de seguimiento.

4.2.- En el comedor.

• Personas con permanencia estable.

Se trata de personas que tienen una situación relativamente estable, pero que sus ingresos no son suficientes para vivir con autonomía. Pensiones contributivas muy bajas, P.N.C. algún otro tipo de subvención.

De su seguimiento se encargan en la oficina de acogida. Si hay vinculación territorial, se hace de común acuerdo con su DTS de zona.

• Personas con permanencia limitada

Personas que van de paso.

Personas que se están situando a nivel laboral, si bien con una precariedad muy alta.

• Personas en situación de gran fragilidad – problemas de salud mental, alcohol, droga, etc. -

4.3.- En el piso de acogida

• Mujeres, extranjeras, en grave situación de riesgo social.

4.4.- En la residencia.

Perfiles tradicionales de los residentes:

• Personas en edad de solicitar ingreso en una residencia de ancianos.

Se trata de transeúntes que aparecen por algún servicio de la Fundación y que por su edad, se ve como criterio de trabajo que pasen a una residencia de ancianos. En función de su fecha de empadronamiento será el tiempo de espera, que puede ir de meses a mas de dos años.

• Personas en situación de reposo.

Tras algún percance – es relativamente frecuente los traumatismos por accidente o por peleas -, la persona necesita un periodo de uno, dos o más meses para reponerse.

También atendemos a derivaciones de hospitales, siempre y cuando la personas sea autónoma.

• Personas en fase de estabilización.

Suelen estar vinculadas al mundo de las toxicomanías y otras dependencias. El resultado final presenta signos de lo más variado.

En este grupo también incluimos a enfermos mentales, pues una vez estabilizada su fase aguda, ante la ausencia de soporte familiar, no tenemos muchas posibilidades de trabajo de reinserción.

• Personas en situación de desarraigo muy consolidado

No las incluimos en el grupo anterior, no es que sean específicamente enfermos mentales, si bien suelen tener alguna afección, pero se trata de forma especial, de enfermos crónicos con secuelas importantes y que todavía no tienen edad para solicitar una residencia.


5.- Consideración final.

5.1.- La feminización de la migración.

En el verano del año 2001, en la FJA había 9 camas para atender la demanda de las mujeres, si bien es cierto que al llegar el invierno, se abría el programa de pensiones para atender a mujeres; aunque es más adecuado decir que se destinaba a parejas.

En el invierno de 2002/03 funcionaron de forma estable 35 camas para mujeres y hubo momentos que no fueron suficientes.

En el invierno 2003/04 con 14 camas se ha podido hacer frente a toda la demanda.

El por qué de fenómeno no lo sabemos, simplemente constatamos que se está produciendo. Siempre han venido de la mano de mujeres de lo que venimos en llamar países del este:

• primero fueron Ucrania y Rusia,

• en la actualidad de Rumania y Bulgaria.

Cuando las mujeres eran de Ucrania y Rusia, era relativamente factible una salida de la mano del servicio doméstico, en régimen de internado, a ser posible. Siendo críticos con nosotros mismos, hemos de reconocer que estamos dando por buenos, salarios de cuasi explotación y en teoría olvidados en nuestra tierra. No va bien una sociedad que da por buenas salidas de este tipo, las usuarias y los profesionales, en especial si existe posibilidad de vivir como interna.

Al colectivo de rumanas y búlgaras, de una etnia concreta en su casi totalidad, se les ha cerrado las puertas del servicio doméstico; para ellas no hay más espacio que la manufacturación de productos agrícolas, en el campo o en naves de dudosa legalidad; aquí hemos llegado a descubrir situaciones de explotación humana – 12 euros por todo un día de limpieza y troceado de alcachofas -.

En otro orden de cosas nuestro mayor interrogante está en torno a la ausencia de mujeres nacidas en el norte de Africa y en el Subsáhara. Si nos atenemos a lo ocurrido en otros países, algún día llegarán. La desproporción de usuarios entre hombres y mujeres, que en la actualidad tenemos, tendrá que llegar a un fin, cuando eso tenga lugar, es evidente que la Fundación no está preparada, ni capacitada para esta situación.

5.2.- Los problemas de la no inclusión social.

Ante la situación extrema en que se está situando el problema de los emigrantes sin papeles, ante las salidas que la sociedad les está presentando, a nosotros nos surge el interrogante de qué puede pasar con estas personas, pues entendemos que no se están dando los mínimos para poder hablar de su inclusión social.

Los puestos de trabajo que pueden ocupar, la total precariedad de los mismos, pues no hay contrato alguno, la ausencia de contraprestaciones sociales, en especial sanitarias, ni de mutuas en caso de accidente y un sin fin de elementos complementarios hace que podamos concluir que se trata de personas en una clara situación de marginación social:

• Su vida está en unas condiciones de precariedad total.
• En ocasiones se pueden pagar una habitación, o una cama.
• En ocasiones precisan servicios de duchas, o del comedor.
• En otras ocasiones, deben volver por el albergue.

Como carecen de papeles no pueden alquilar un piso y tienen que morir al palo de los que tienen esa posibilidad y deciden explotar ese negocio, no lo duden, muy lucrativo, salvo contadas excepciones.

Nos atrevemos a decir, que son muy pocos los emigrantes que llegan alcanzar los mínimos para hablar de cierta integración social.

La experiencia de otros países, con más historia en el hecho migratorio que el nuestro, dice que cuando no hay integración social, la cohesión social tampoco se alcanza y donde se dan estos fenómenos, los guetos, los espacios de marginalidad, la conflictividad social, son sólo cuestión de tiempo.

Ha pasado en Alemania, ha pasado en Francia, ha pasado en el Reino Unido y también en Holanda. Nos limitamos a decir, que las condiciones de presente y de futuro que Murcia propicia a los emigrantes y de forma más grave a los que carecen de papeles, son mucho peores que las de esos países, en su momento. Para quien lo desee escuchar, lanzamos este aviso para navegantes.

No resulta difícil entender la frustración que puede acumular una persona que ha dejado su tierra, sus raíces, los suyos; que ha marchado a un lugar lejano, donde se habla un idioma que no conoce, con una cultura que no es la suya y con unas personas con las que no puede relacionarse.

Ha sido la esperanza de una salida económica la que le ha llevado a este paso y resulta que la misma no la ve por ningún lado. Que cuando consigue algo de trabajo, es por unos días, siempre al albur de la calle y con una retribución que acaba descubriendo es totalmente injusta, en comparación con lo que cobran los del país.

No tardará mucho en aparecer la pregunta de sí ha merecido la pena el esfuerzo, pero se hace presente la amargura de que no hay marcha atrás posible. De forma inesperada el pasado no es posible, el presente no se llega a palpar – salvo en lo que de frustración presenta – y el futuro no se ve por lado alguno.

Duro, muy duro el proyecto de vida que estamos ofreciendo a estas personas. Así no se es posible pensar en un futuro mejor para todos y creo que nuestra sociedad está olvidando, que cuando no hay futuro positivo para todos, a la larga, no suele haber futuro.

 


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